Expediente Brunet · el lado del trabajo

Los obreros de Oria

La otra cuenta de resultados de la fábrica: plantillas, jornales, la colonia, los sindicatos y los conflictos — de los 250 obreros de 1848 a los 320 del cierre de 1986. Compañero de «Las cuentas de Oria».

El 5 de enero de 1910, un periódico de Murcia dio en dos líneas la noticia que abre este cuaderno: «En la fábrica de Oria ha ocurrido una sensible desgracia. Del ascensor cayó una operaria, quedando muerta en el acto.» Una operaria — porque la fábrica de Oria fue, durante un siglo, una fábrica de mujeres: dos de cada tres manos que la movieron eran femeninas. Este es el expediente de esa gente: cuántos eran, qué cobraban, dónde vivían, y las cuatro veces que plantaron cara.

I.La plantilla — un siglo en cifras

Serie documentada (H = hombres, M = mujeres)

El trabajo infantil y juvenil está documentado sin eufemismos: en 1894, 47 de los ~190 puestos de planta los ocupaban menores de dieciséis años; el laudo de 1930 todavía tarifaba «aprendices en los seis primeros meses» a 2 pesetas; y en 1946 «un chaval de 14 años cobraba 112,15 pesetas al mes».

Interior de la hilatura de Oria: obreras junto a las máquinas continuas
La sala de las continuas — las obreras de Oria en su puesto (Aguirre Sorondo, El mundo laboral de Lasarte-Oria, 2011).
La banda de música de la fábrica de Oria, 1875
La banda de música de la fábrica, 1875 — el paternalismo sonaba (panel «Industrializazioa Oria Brunet», Wikimedia Commons, dominio público).

El reparto por sexos, documentado en tres cortes (Aguirre Sorondo): 1894: 400 empleados (129 hombres / 271 mujeres) · 1924: 308 (118/190) · 1947: 400 (130/270). Dos de cada tres manos de la fábrica fueron siempre de mujer — y el dato de 1894 es un ancla nueva: la plantilla censal era 400, no solo las «~450 personas que viven de la fábrica» de Bustinduy.

II.El precio del trabajo

«Las muchachas, que constituyen la mayoría del personal, se acuestan en un dormitorio común. Se levantan a las cinco y, tras cumplir con sus deberes religiosos, se ponen a trabajar… Durante estos descansos… se entregan entre ellas a los cantos y danzas del país… a las nueve y media todas las luces son apagadas… este reglamento es poco más o menos el de un pensionado.» Informe de tradición Le Play sobre las obreras internas de Oria, 1860 (reproducido por Aguirre Sorondo, 2011)

1860 — el pensionado y el fogón de París. El informe social más antiguo de la fábrica retrata a las obreras internas: diana a las cinco, tres descansos con cantos y danzas, silencio a las nueve y media, y salida el sábado a las cuatro «a casa de sus padres, en donde pasan el domingo entero». Y un detalle que pinta al patrón y a las obreras a la vez: el señor Brunet hizo traer de París un gran fogón económico para comidas en común — y quedó sin uso, igual que la panadería de pan barato: las muchachas desconfiaban. Paternalismo ilustrado, aceptado a medias.

Jornal y vida, los datos de Antxon (Aguirre Sorondo, 2011)

Jornales documentados

III.Vivir de la fábrica — la colonia

Oria no era un empleo: era un pueblo. En 1914, 150 familias vivían en los seis edificios de la colonia fabril; en 1894, 450 personas comían de la fábrica. El paternalismo era real y bidireccional: los obreros portaron a hombros los blandones y una corona en el funeral de Guillermo (1923); la gabarra de la fábrica salió al rescate de los inundados en la riada de enero de 1930; y cuando la riada de junio de 1933 destrozó la planta, el cierre temporal dejó «sin trabajo» a cientos (la prensa dijo «unos 500 obreros», sumando quizá las fábricas vecinas — la plantilla censal rondaba 310).

La calle de la colonia de Oria con las vías del tranvía, hacia 1925-1955
La calle de la colonia con las vías del tranvía de Tolosa (~1925-55) — al fondo, la casa Braulia («Oria: una comunidad de vida», Ayto. de Lasarte-Oria).
Casa Iturralde, vivienda obrera de la fábrica Brunet, fotografiada en 1999
La Casa Iturralde — vivienda obrera de la fábrica, aún en pie en 1999 (foto Antxon Aguirre Sorondo, Eusko Ikaskuntza, mu-109095).

El circuito cerrado — que el jornal no saliera del barrio

La colonia era también una economía cerrada, diseñada para que el jornal volviera a la casa. Los Brunet poseían el economato (con su carnicería propia), una taberna en Oria — una de las diez del municipio en 1920 — y la sidrería más grande de toda la zona, en el semisótano de la casa Zelaialde, con bolatoki, toca y rana para los sagardozales. Lo dice sin rodeos el cronista del barrio:

«No cabe duda de que los Brunet, con la visión comercial que les caracterizaba, preferían que sus operarios bebiesen sin apartarse mucho de sus casas, y dejasen de paso los dinerillos en la propia comunidadAguirre Sorondo, sobre la sidrería Zelaialde de Brunet y Cía

La vida alegre — banda, bailes y las fiestas de San Pedro

La colonia no solo trabajaba: la fábrica tenía banda de música propia, que animaba las celebraciones de Oria y de los pueblos del entorno (los Sanmigueles de Urnieta). Las tardes de fiesta se bailaba en el «Estalpe» al son de un acordeonista —«un tal Ramón»— o de una orquestina de Tolosa.

Las patronales eran San Pedro (29 de junio): víspera de cohetes, volteo de la campana de la Capilla del Carmen y pasacalles de txistularis con gigantes y cabezudos — con el gramófono de la fábrica a todo volumen por el altavoz que Guillermo Romo montaba en su casa. El día grande, tras la Misa Mayor, había prueba de piraguas en el río «y los Brunet prestaban las seis que tenían», partidos de pelota, campeonato de bolos, toca, carrera ciclista, tiro al blanco y verbena. El paternalismo también ponía la fiesta.

El otro lado de la verja — el parque móvil de la casa, 1932

El padrón de vehículos del barrio de Lasarte de Urnieta en 1932 mide la distancia entre el patrón y el jornal de 2,25 ptas: mientras las obreras cobraban en sellos, la familia y la sociedad sumaban cuatro automóviles — el Buick de lujo de 25 CV de J. M. Brunet (el director, hijo de Guillermo) tributaba 334 pts/semestre, la matrícula más cara de toda la barriada.

PropietarioTipoCVMatrículaMarcaPts./sem.
J. M. BrunetLujo25SS-5719Buick334
Ramón BrunetLujo16SS-5935Chevrolet175
Brunet y CíaTransporte22SS-5889Graham Bros.198
Brunet y CíaTransporte11SS-5573Citroën99
Juan LazcanoLujo8SS-4991Renault80
José QuerejetaTransporte11SS-4165Fiat99
Nicomedes OlaizMoto6M-5179Harley60
Miguel EchevesteMoto3SS-6138B.S.A.24,75

Cuatro de los ocho vehículos del barrio eran de los Brunet — dos personales (Buick, Chevrolet) y dos camiones de la fábrica. Padrón de rodaje de 1932 (aportado por la familia; reproducido en la obra de Aguirre Sorondo).

Un obrero de Oria — Victorio Vicuña Ferrero (1913–2001)

De la plantilla de Brunet salió una de las biografías más extraordinarias del barrio. Victorio Vicuña Ferrero, nacido el 21 de mayo de 1913, obrero de la fábrica y comunista convencido, cofundó la UGT de Oria; combatió en la Guerra Civil y marchó al exilio; tras la invasión de Francia se incorporó a la Resistencia contra los nazis, y fue condecorado con la Medalla de la Resistencia Francesa y la Cruz del Combatiente. Escribió dos libros de memoria — Combates por la libertad y Euskadi en llamas —, editados por el propio Ayuntamiento de Lasarte-Oria. Murió en 2001. La «Rusia pequeña» de Oria dio héroes con nombre.

IV.Los cuatro pulsos

1911 — la huelga del recorte. La casa redujo a cuatro días por semana; los 240 fueron a la huelga el 25 de enero. El detalle helador lo dio El Debate: la empresa propuso «que redujesen ellos mismos su número» — que los obreros eligieran quién sobraba. Tres días después volvieron «en las mismas condiciones de antes»: ni despidos ni mejoras. Tablas.

1930 — el laudo. El Sindicato Textil (Sección de Oria) llevó a la casa ante el gobernador y el Comité paritario; el inspector halló la fábrica trabajando sobre la jornada legal y con los servicios «bastante deficientes»; el laudo — aprobado por unanimidad obrera — impuso las 8 horas y la tabla salarial íntegra; la empresa apeló al día siguiente alegando «las críticas circunstancias que atraviesa su industria». El barrido de VII-2026 puso nombres al pulso: el sindicato tenía su domicilio social en la «casa Braulia» de Oria, la asamblea llegó a amenazar el paro de 300 obreros, y los cuatro vocales obreros del Comité paritario fueron Cipriano Herraz, Fernando Echazar, Juan Martín y Petra Vidal — ella, la primera obrera de la fábrica con nombre y apellido en todo el expediente. Por la patronal, un José Manuel Brunet se sentó como vocal patrono, y «los señores Brunet y Gaytán de Ayala (L.)» negociaron en persona con el gobernador (La Voz, 3–10-VI-1930). La crónica sindical se imprimió con el sello «Este número ha sido visado por la censura» — y con la frase que resume un siglo: exigir que el patrono «vea que estamos en el mismo nivel que él».

1900 y 1929 — el barrio, con nombres (nuevo, VII-2026). La prensa devuelve escenas y personas: en enero de 1900, la gabarra de la fábrica salió a rescatar a los obreros de una presa arrastrados por el Oria — salvó a nueve; José Urtiaga y Juan Cruz Toledo, de Andoáin, se ahogaron (retrospectiva de La Voz, 20-I-1930). En marzo de 1929, los obreros de la fábrica apagaron un incendio forestal en los pinares; en octubre, una riña entre dos operarios acabó en homicidio a traición junto a la puerta de una vivienda de la colonia (sin nombres en la crónica — segundo caso de sangre documentado junto al de 1932); y en diciembre, cuando el tranvía de Tolosa embistió al automóvil de doña María Luisa Brunet Serrano junto al palacio de Oria (herido su chófer, Alberto Orotegui Belamendi, 32 años), fueron los obreros de la barriada los que salieron a los gritos a socorrer. El jornalero santanderino Nemesio Torre Cantera, vecino de la barriada, cayó atropellado junto a la sidrería «Chartel» en abril de 1930. Fábrica, palacio y colonia compartían cuneta.

1932 — el entierro laico (nuevo, VII-2026). Un crimen de taberna entre dos obreros de la fábrica dejó un muerto en julio de 1932 — y su entierro se volvió manifestación: sin cura, con corona del Sindicato, UGT y PSOE en cortejo y «la casi totalidad de los obreros de la fábrica» detrás (La Voz, VII-1932, páginas transcritas). La colonia que rezaba en la capilla del patrón enterraba ya a los suyos sin ella.

Mayo de 1936 — los metalúrgicos. A seis semanas de la guerra, la UGT del metal de Lasarte convocaba repetidamente (15/16/17-V) a «los metalúrgicos de Hilados Brunet» — el taller mecánico de la fábrica, sindicado y con nombre propio en la prensa. El apodo del barrio que recogió Aguirre Sorondo — «la Rusia pequeña» — tenía calendario de reuniones.

1936–39 — la militarización. Empresa militarizada, siete días a la semana fabricando tela azul y blanca para colchones del ejército: el pulso que no se pudo echar. La Oria obrera se despobló al estallar la rebelión (los caseríos siguieron, por el ganado); las tropas de Mola no dañaron la fábrica, pero después llegaron las requisas domiciliarias «por necesidades de guerra» — colchones, mantas, alimentos. La mayoría volvió a los pocos meses; algunas familias, nunca; pisos vacíos los ocuparon familias navarras. En 1941-42, don José Manuel encargó al arquitecto madrileño Cánovas del Castillo la iglesia de la Virgen del Carmen frente a la fábrica — la que sigue en pie.

11 de mayo de 1948 — el centenario. Misa solemne, juegos populares, Sorgin dantza y banquete para más de 400 comensales — uno por empleado. «Ya para entonces, el negocio atravesaba serios problemas.» Y la fecha guarda una simetría que nadie pudo planear: el cierre llegaría otro 11 de mayo, el de 1986 — la fábrica murió el día de su cumpleaños.

1986 — el final. Tres meses de huelga precedieron al cierre del 11 de mayo: 320 personas al paro. La fábrica murió como había vivido: negociando duro con su gente hasta el último día.

El derribo del solar fabril en 1993: la colonia y la iglesia aún en pie detrás
1993: el solar fabril arrasado — y detrás, mirando, la hilera entera de la colonia y la espadaña de la iglesia («Oria: una comunidad de vida», p. 26).
Registro y guardarraíles: serie completa con citas en oria_numeros.md (Bustinduy 1894; Censo Industrial 1924; Aguirre Sorondo 2011; BVPH 1910/1911/1933; La Voz 1930 — transcripciones propias). Tensiones señaladas: el 2,25 de 1936 vs. los suelos del laudo; los «500 obreros» de 1933 (plural «fábricas» en la fuente). La sección GUIPÚZCOA de Giménez Guited 1862 no está en el ejemplar digitalizado accesible (negativo verificado, jul-2026).

Compañero de Las cuentas de Oria (la economía) y de La fábrica de Oria (el relato). Fuentes íntegras y verbatims en el paquete del expediente. Compilado julio 2026, Expediente Brunet.